Hoy, 21 de abril se celebra el Día del Consumo de Cannabis. En Argentina, la comunidad alrededor de la planta crece y ofrece una nueva visión que combina salud, regulación y negocios. En ese escenario, Clinicann emerge como un caso emblemático: una clínica digital que hoy atiende a miles de pacientes en todo el país y refleja el crecimiento de una nueva industria en expansión.
Buenos Aires, Abril de 2026 – Cada 20 de abril, el mundo celebra el «4/20», una fecha que nació como un código entre adolescentes en California en los años 70 y que hoy se convirtió en un símbolo global de la cultura cannábica. Lo que empezó como una práctica contracultural fue mutando con el tiempo: de la militancia por la legalización al desarrollo de una industria que combina salud, tecnología y negocios. En Argentina, ese proceso se aceleró en los últimos años, impulsado por cambios regulatorios, una mayor aceptación social y la consolidación del cannabis medicinal como alternativa terapéutica.
En ese contexto, comenzaron a surgir emprendimientos que buscan profesionalizar un universo que durante décadas fue un tabú. Uno de ellos es Clinicann, una startup de telemedicina que conecta pacientes de todo el país con médicos especializados en cannabis medicinal. Con un modelo 100% digital, ya acumula cerca de 20.000 pacientes atendidos y se posiciona como una de las experiencias más representativas de este nuevo ecosistema.
«Clinicann es una startup de telemedicina cannábica. Actualmente tenemos nueve médicos que atienden pacientes de todo el país a través de videoconsultas», explica Emiliano Montamat, fundador de la compañía. Su diferencial, justamente, está en que los profesionales trabajan en conjunto, con protocolos y abordajes unificados. «Tenemos especialistas en clínica médica, en traumatología, psiquiatría, pediatría, odontología o traumatología, que dialogan entre sí para ofrecer un abordaje integral a los pacientes», detalla.
De una experiencia familiar a un proyecto nacional
El origen de Clinicann no está en un plan de negocios, sino en la historia personal de la familia de Montamat. Su padre, el Doctor José Montamat, era médico salteño, cirujano, traumatólogo y especialista en terapia del dolor. Fue cuando su propia ex esposa y madre de sus hijos enfermó de cáncer que el especialista comenzó a investigar y estudiar los beneficios de la planta para acompañar el tratamiento.
La escena familiar resume el inicio de todo: «Siempre digo que en nuestra casa teníamos a mi mamá que era la paciente, a mi papá que era el médico y a mí como cultivador», cuenta Montamat. En ese contexto, comenzaron a experimentar con aceites de cannabis cuando las opciones tradicionales ya no daban respuesta.
Ese proceso, que comenzó en 2016, marcó un antes y un después. El padre de Emiliano, que tenía su consultorio en Chilecito, La Rioja, empezó a profundizar en el uso medicinal del cannabis y a aplicarlo en su práctica diaria. «A muchos de sus pacientes les resultó muy transformador el cannabis porque les dio alivio a dolores que tenían hacía muchísimo tiempo», cuenta.
Durante la pandemia, el cierre de consultorios y la necesidad de digitalizar servicios aceleraron una decisión clave: escalar el modelo. «En ese momento vimos la oportunidad de atender de forma virtual y llegar a pacientes de todo el país», recuerda. Así nacieron las teleconsultas, primero con un equipo mínimo —padre e hijo— y luego con una estructura cada vez más amplia.
El efecto Reprocann y el cambio de paradigma
El crecimiento de Clinicann va de la mano del marco regulatorio. En Argentina, la sanción de la ley de cannabis medicinal en 2017 y la posterior implementación del Registro Nacional de Pacientes en Tratamiento con Cannabis (Reprocann) marcaron un punto de inflexión.
«Atendemos pacientes con distintas patologías: desde epilepsia hasta Parkinson. Pero muchos también acuden a nosotros para inscribirse en el Reprocann», señala Montamat. Este registro permite a los pacientes acceder de manera legal al cultivo y uso de cannabis con fines terapéuticos, siempre bajo indicación médica.
Ese cambio también evidencia una transformación más profunda: el cannabis dejó de ser un tema marginal para integrarse al sistema de salud. «Es preferible que una persona que consume cannabis pase por una consulta médica y que entienda cuáles son los beneficios y los riesgos», explica Montamat, en línea con una lógica de reducción de daños que gana terreno en el país.
De hecho, desde Clinicann detectaron que muchos pacientes llegan por el cannabis, pero terminan accediendo a controles médicos generales que antes no tenían. «En una encuesta reciente, más del 80% nos indicaron que el único contacto con un médico que habían tenido en el último año había sido con Clinicann», revela Montamat. Esto llevó a la empresa a repensar el rol de cada consulta, ampliándola más allá del cannabis hacia hábitos generales de salud.
En ese sentido, la clínica no solo responde a una demanda puntual, sino que también funciona como puerta de entrada al sistema sanitario, especialmente para sectores que históricamente quedaron por fuera. Además, desde la clínica hacen un trabajo conjunto con más de 25 ONGs y asociaciones civiles que trabajan con el cannabis donde ellos aportan un director médico que acompaña y asesora a las personas.
Tecnología e inteligencia artificial para escalar la atención
A medida que crecía la demanda, también surgía un desafío: cómo sostener la calidad de atención sin perder escala. La respuesta fue desarrollar tecnología específica. Montamat se sumó al proyecto de Wecann, una iniciativa desarrollada por médicos especialmente pensada para las necesidades de la industria. El software integra historia clínica, seguimiento y automatización de procesos. «Lo que estamos haciendo es implementando inteligencia artificial en todos los procesos que tiene la clínica», cuenta Montamat.
El sistema permite, por ejemplo, realizar seguimientos automáticos a pacientes mediante IA que interactúa por WhatsApp, recopila información sobre su evolución y la integra a su legajo clínico. También facilita la generación de reportes exigidos por el Reprocann con un solo click.
Hoy, en Clinicann trabajan 19 personas entre médicos y personal administrativo, y el objetivo es seguir creciendo. Entre los planes para 2026 desde la empresa están planeando abrir un espacio físico en Buenos Aires para encontrarse cara a cara con aquellos pacientes que lo prefieran.
La muerte del padre de Emiliano en 2025 marcó el cierre de una etapa y el inicio de otra. El proyecto que nació en un consultorio de Chilecito hoy es una clínica digital que atiende a miles de pacientes en todo el país.

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