El joven era buscado desde el 5 de mayo cuando una madre denunció la desaparición de su hijo, quien no había regresado a su casa en el paraje La Cuesta desde el 27 de abril.
La mujer explicó que su hijo de 29 años, padecía retraso mental y epilepsia y que al salir de la casa se llevó una frazada.
Se realizaron varios operativos de rastrillaje en zonas como Quebradas y la Ruta Provincial 133. Finalmente, el 17 de mayo, un familiar encontró un cuerpo en avanzado estado de descomposición dentro de una cisterna abandonada mientras recogía chirimoyas.
Al día siguiente, un médico forense, el Cuerpo de Investigaciones Fiscales y personal de criminalística llegaron al lugar. Según Radio Salta, la evaluación inicial indicó que la muerte fue causada por un paro cardiorrespiratorio debido a un traumatismo encéfalo craneano grave.
La justicia no encontró indicios de delito y entregó el cuerpo a los familiares, identificándolo como Tomás Vargas. Se presume que Vargas buscaba resguardarse del frío en la cisterna y sufrió un accidente fatal.
En la búsqueda participaron efectivos de la Policía, la División Canes, Bomberos, familiares y baqueanos.

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