La oposición aspira a convertirse en la primera minoría en la Cámara Baja; si se concretaran algunos resultados, el oficialismo podría mantener su ventaja.
El miércoles 25 de agosto, María Eugenia Vidal presentó 23 propuestas que llevará al Congreso en caso de asumir como diputada nacional. Pero dejó en claro cuál de ellas era la más importante de todas: «Un bloque de 120 diputados que le ponga un límite al Gobierno nacional». Las PASO aún no habían ocurrido.
Luego de la victoria en las primarias, una parte de la coalición opositora, liderada por la ex gobernadora, y respaldada por dirigentes como Elisa Carrió y Patricia Bullrich, redobló la apuesta y afirmó que, en caso de constituirse como la primera minoría, irían por la presidencia de la Cámara Baja, puesto que hoy ostenta Sergio Massa y que, históricamente, siempre está reservado para el oficialismo.
Hoy, el Frente de Todos cuenta con 120 diputados -los mismo que ansía conseguir la oposición-, y Juntos por el Cambio con 115. Juntos por el Cambio aspira a tener esos 120 diputados, pero, como planteó José Angel Di Mauro en Parlamentario, si se concretaran algunos resultados el oficialismo podría mantener su ventaja.
¿Qué puede pasar en la Cámara de Diputados a partir del 10 de diciembre?
En caso de reeditarse el resultado de las PASO de septiembre, JxC pasaría a tener 118 diputados, tres más de los 115 que, en ese caso, alcanzaría el oficialismo.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que el FdT también puede mejorar su performance. Como bien señaló Carlos Pagni en La Nación, el oficialismo tiene mucho por recuperar: perdió 2.5 millones de votos en la provincia de Buenos Aires entre las presidenciales de 2019 y las PASO de este año. Reconquistar a esos desencantados podría recortar diferencias. En territorio bonaerense, por ejemplo, haría que el reparto, que con el resultado de las PASO quedaría 16 a 14 a favor de la oposición, pasara a un 15 a 15.
Lo mismo sucede en San Luis y La Pampa: en cada una de esas provincias se eligen tres diputados. Revertir la derrota de septiembre en esos dos distritos haría que el 1-2 que establecieron las PASO se convirtiera en un 2-1.
Con este panorama, el oficialismo sumaría 118 legisladores y la oposición, 115.
También importa lo que pueda suceder en Misiones. El Frente de Todos quedó tercero allí. Sin embargo, si el Frente Renovador de la Concordia (aliado del FdT) lograra revertir la diferencia de 8 puntos que lo separó de Juntos por el Cambio en las PASO, éste último pasaría a tener 114 diputados. Esto, claro, siempre que se concreten todos los resultados anteriormente mencionados.
Con una mejor performance en Tucumán y Neuquén podría, incluso, sumar otros dos diputados.
Es cierto que la provincia de Buenos Aires es «la madre de todas las batallas». La ventaja de cuatros puntos que las listas de Juntos, encabezadas por Diego Santilli y Facundo Manes, obtuvieron por sobre la del Frente de Todos en septiembre podría haberse reducido. O no. Tal vez el frente opositor logre estirar la diferencia en un territorio históricamente peronista. Así de imprevisible es la elección allí.
Un territorio fundamental para la oposición es, en cambio, la Ciudad de Buenos Aires. Porque ahí nació el PRO, piedra angular de la coalición que gobernó entre 2015 y 2019, y porque los resultados de las PASO indican que JxC estaría perdiendo tres de las 10 bancas que pone en juego. El oficialismo porteño siente el impacto de la irrupción de Javier Milei, y se conformaría con, al menos, sumar un escaño más en el distrito para llegar a los 119 diputados.
Córdoba, definido «terreno hostil» por el propio presidente Alberto Fernández, podría darle otra banca a Juntos por el Cambio. En septiembre, la oposición, que presentó cuatro listas, obtuvo el 47,5% de los votos. Si este domingo supera el 50%, accedería a seis de las nueve bancas que hay en juego en la provincia. En este escenario, llegaría a los 120 diputados a los que hizo mención Vidal.
En Jujuy, donde gobierna Gerardo Morales, Cambia Jujuy obtuvo el 46,4% de los votos. El Frente de Todos quedó segundo, con 28, y la Izquierda tercera, con 23. Si el oficialismo provincial logra superar el 50%, y sus rivales pierden algunos votos, podría quedarse con dos de las tres bancas en juego.
En La Rioja el panorama luce más complicado. Allí, el Frente de Todos superó el 50% y le sacó una diferencia de más de 25 puntos a Juntos por el Cambio. Pero la oposición fue dividida, y el presidente provincial del PRO, Julio Sahad, que quedó tercero, bajó su candidatura, de modo que, ahora, JxC irá con una lista única, encabezada por Juan Amado. Si el 11% que Sahad cosechó en septiembre se adhiriera al 23 que obtuvo Amado, Juntos por el Cambio podría obtener una banca de las dos que hay en juego.
Así, el interbloque opositor alcanzaría 122 diputados, lejos de los 115 con los que quedaría el oficialismo.

Más historias
Empleo formal: ya se perdieron más de 300.000 puestos en el gobierno de Javier Milei
El PRO le reclamó a Milei que “defienda el cambio y no a Adorni”
El chavismo confirma la muerte del líder del Tren de Aragua en una operación junto a EE.UU.