julio 3, 2026

El Gobierno avala un proyecto para levantar el primer reactor nuclear comercial argentino

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La propuesta de Meitner Energy contempla un SMR de 300 MW en Atucha y será evaluada para su ingreso al Súper RIGI.

El Gobierno nacional anunció la presentación de una iniciativa privada para construir una nueva central nuclear en el complejo Atucha, en la localidad bonaerense de Lima, partido de Zárate. El proyecto prevé una inversión estimada en US$1.200 millones, financiada en su totalidad con capitales privados estadounidenses.

La propuesta fue impulsada por Meitner Energy y contempla la instalación del reactor modular pequeño (SMR) ACR-300, de tecnología de Generación III+ y diseño PWR, con una potencia cercana a los 300 megavatios eléctricos. La iniciativa ya fue elevada al Ministerio de Economía para su análisis y podría ser incorporada al régimen de incentivos para grandes inversiones (Súper RIGI).

Se trata de un desarrollo realizado por ingenieros argentinos que daría lugar al primer proyecto “First of a Kind” (FOAK) de este tipo a nivel mundial, es decir, su primera versión comercial. Según el Gobierno, esto representa un paso clave para el posicionamiento de la Argentina en la industria nuclear internacional y la eventual exportación de tecnología.

Tras la presentación, el ministro de Economía, Luis Caputo, mantuvo una reunión con el secretario de Asuntos Nucleares, Federico Morábito Napoli, y directivos de la compañía. “Seguimos trabajando para impulsar la tecnología nuclear que promueve el desarrollo energético argentino”, expresó el funcionario en su cuenta de X.

El acuerdo establece que Nucleoeléctrica Argentina podrá asumir la operación y el mantenimiento de la futura central bajo condiciones de mercado, una vez que la planta entre en funcionamiento. A su vez, la empresa desarrolladora abonará un canon por el uso del terreno dentro del complejo Atucha. Según las proyecciones oficiales, la construcción demandará cerca de cinco años y generará alrededor de 2.000 puestos de trabajo directos en las etapas de ingeniería, obra, montaje y operación. El financiamiento será completamente privado, sin aportes del Estado.

Los reactores modulares pequeños se han convertido en una tendencia global por su menor tiempo de construcción, su diseño estandarizado y su flexibilidad para ampliar la generación eléctrica. En ese contexto, el ACR-300 busca posicionarse como el primer reactor comercial argentino de esta categoría. La iniciativa será ahora evaluada por el Ministerio de Economía y por la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN), que deberá avanzar con el proceso de licenciamiento antes del inicio de las obras.