junio 1, 2026

La inflación bajó, pero no todos los precios: qué productos aumentaron por encima del promedio

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Aunque el ritmo inflacionario mostró una desaceleración durante el último año, algunos alimentos y servicios regulados registraron subas superiores a la media y mantienen la presión sobre el bolsillo de los argentinos.

La desaceleración de la inflación comenzó a reflejarse en distintos productos de consumo masivo, aunque el proceso no fue uniforme. Mientras algunos alimentos prácticamente frenaron sus aumentos, otros continuaron subiendo por encima del promedio y siguen impactando en el costo de vida.

Según datos del INDEC, los productos relevados en supermercados registraron un aumento promedio del 32,4% entre abril de 2025 y abril de 2026una cifra inferior al 42,1% observado en los doce meses previos. Sin embargo, detrás de ese dato general aparecen importantes diferencias entre rubros.

Entre los artículos que más moderaron sus incrementos se encuentran los huevos, que pasaron de aumentar 53,5% a apenas 0,1% en el último año. También mostraron una desaceleración significativa la manteca y el café molido, que redujeron considerablemente su ritmo de suba.

En contraste, algunos productos básicos aceleraron sus aumentos. La carne picada común registró una suba anual del 57,2%, por encima del 49,5% del período anterior. También se destacaron los incrementos en el aceite de girasol, que alcanzó el 53,8%, y en la harina de trigo, que pasó de una variación casi nula a un aumento del 15,3%.

Especialistas atribuyen estas diferencias a factores diversos. En el caso de la carne, señalan la menor oferta disponible tras años de restricciones al sector y el impacto de la sequía. Para los productos derivados de cereales, influyeron tanto el aumento de costos internos como las subas registradas en los mercados internacionales.

Los economistas también destacan que la caída del poder adquisitivo limitó la capacidad de las empresas para trasladar costos a los precios finales. Esto llevó a muchas compañías a reforzar promociones, ofrecer descuentos o resignar parte de sus márgenes para sostener las ventas.

De cara a los próximos meses, las principales preocupaciones se concentran en los precios regulados. Los ajustes en combustibles, transporte, electricidad y gas continúan ejerciendo presión sobre la inflación, no solo por su impacto directo en los hogares, sino también por el aumento de los costos de producción y logística que enfrentan las empresas.