abril 17, 2026

Cambios en la Policía de Jujuy: Milton Sánchez será reemplazado por Joaquín Carrillo

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En tanto que, el comisario Federico Méndez asumirá el cargo como Subjefe de las Fuerzas policiales. El acto de asunción tendrá lugar durante la jornada de este viernes en horas de la tarde.

El Comisario Milton Sánchez dejó de ser el Jefe de la Policía de la Provincia de Jujuy y este viernes, se realizará el acto de asunción a dicho cargo por parte del Comisario Joaquín Carrillo, quien se venía desempeñando como segundo al mano de las fuerzas policiales.

Además, durante dicho acto que tendrá lugar en horas de la tarde, se efectuará también la asunción del Comisario Federico Méndez como Sub Jefe de la policía jujeña.

Con estos cambios, finalmente los movimientos dentro del Ministerio de Seguridad terminarán de tomar forma -aunque seguramente habrá más remociones en los escalafones menores de la policía- luego de que hace poco asumiera como Secretario de Seguridad con funciones de ministro, del abogado y ex fiscal, Carlos Ariel Gil Urquiola.

Urquiola, reemplazó en su cargo a Juan Manuel Pulleiro, quien tuvo que renunciar a su cargo en medio de una fuerte exposición por conflictos en los últimos tiempos, desatados por los salarios de las fuerzas de seguridad.

La designación de Carrillo y Méndez este viernes es vista como el paso definitivo de Gil Urquiola para imprimir su propio sello a la gestión operativa de la policía.

Expectativas por el acto

La ceremonia, contará con la presencia de la plana mayor policial y autoridades ministeriales. Se espera que, tras la asunción, la nueva jefatura anuncie cambios en las ocho Unidades Regionales y en los departamentos de inteligencia y operaciones, buscando dar respuesta a las crecientes demandas de prevención en la capital y el interior de la provincia.

El reclamo de la familia policial

En el marco de toda esta situación, es inevitable hacer la vista gorda con lo que fue la crisis salarial que sacudió a la Policía de Jujuy durante los últimos tiempos, que no solo marcó un hito en la protesta social de la provincia, sino que funcionó como el catalizador definitivo para una reestructuración profunda en la cúpula de seguridad.

El conflicto, que alcanzó su punto máximo con incidentes frente a la Casa de Gobierno en marzo, dejó al descubierto una fractura interna generada por la disparidad en los incrementos otorgados a la plana mayor frente a los agentes de calle. Esta asimetría salarial, sumada a la falta de contención durante las manifestaciones, erosionó la confianza en la cadena de mando y obligó al Poder Ejecutivo a intervenir de manera directa para evitar un acuartelamiento generalizado.