La Cámara alta convirtió en ley por 69 votos a favor y 3 en contra el acuerdo de comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, convirtiéndose en el segundo estado signatario que le da el aval legislativo. Rechazaron el tratado los kirchneristas Juliana Di Tullio, Cándida López y Eduardo “Wado” de Pedro.
La iniciativa crea una de las mayores zonas de libre comercio del mundo, integrando mercados de más de 700 millones de personas y eliminando aranceles en más del 90% del comercio bilateral.
En ese plano el Mercosur eliminará aranceles al 91% de sus importaciones desde la UE, mientras que la alianza comercial europea liberalizará el 92% de sus importaciones provenientes de la alianza comercial de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
Argentina se convirtió en el segundo país en aprobar el tratado poco después de que lo hiciera Uruguay. Se espera que Paraguay haga lo propio en los próximos días. En tanto la Cámara de Diputados de Brasil lo aprobó el miércoles y lo pasó al Senado.
La aceleración del trámite legislativo es una respuesta a la decisión del Parlamento Europeo de frenar el acuerdo remitiéndolo el mes pasado al Tribunal de Justicia de la UE para que verifique si es compatible con las normas comunitarias.
Esa decisión tuvo como objetivo dilatar el proceso de ratificación política, para retrasar la implementación de la zona de libre comercio.
La mayor preocupación política de los estados europeos es la reacción de los productores agrícolas que no son competitivos respecto de los productos agroalimentarios sudamericanos.
En ese sentido el tratado dispone la reducción o eliminación progresiva de los derechos de aduana sobre las mercancías originarias, salvo algunas excepciones señaladas, con períodos de transición de hasta 15 años para productos sensibles.
Entre los principales productos de exportación a la UE beneficiados se encuentran la carne, los langostinos y los calamares, la merluza, la miel, los cítricos y las frutas, y el biodiesel.
Además, la UE elimina los aranceles al vino y reconoce indicaciones geográficas argentinas y expresiones tradicionales como “reserva” o “gran reserva”. Los principales productos de la pesca obtendrán acceso libre de aranceles al momento de la entrada en vigor del acuerdo.
En la apertura del debate el libertario Francisco Paoltroni aseguró que el acuerdo “abría el camino para el desarrollo definitivo de la Argentina y sobre todo del interior profundo” y “grandes oportunidades” para las exportaciones de gas, petróleo que prometen un “ingreso inconmensurable de divisas”.
En nombre del peronismo el chaqueño Jorge Capitanich “acompañó con observaciones” la iniciativa y pidió la creación una comisión bicameral de seguimiento del tratado.
A su turno el también peronista Daniel Bensusán coincidió en que el acuerdo “presentaba una gran oportunidad para la Argentina”. “No sé si será el mejor el Acuerdo, agregó, pero sí estoy convencido que Argentina no puede quedar afuera de estos convenios multilaterales que hoy hacen a la economía global”.
Por su parte el radical bonaerense Maximiliano Abad propuso adelantar la votación para que Argentina fuera el primer país del bloque del Mercosur en ratificar el tratado. No pudo lograrlo por el rechazo del bloque justicialista. Mientras los legisladores discutían sobre la necesidad de dejar de discursear y pasar a la votación sus colegas del vecino país se adelantaron dando luz verde a la ratificación.

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