enero 8, 2026

Crisis en Farmacias del Dr. Ahorro: cierres, despidos y una posible salida del país

La compañía cerró 10 sucursales y despidio alrededor de 90 trabajadores.

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La cadena de origen mexicano entró en cesación de pagos, enfrenta cheques rechazados por más de $20 millones y aplicó un fuerte ajuste operativo mientras analiza alternativas para su continuidad en el mercado argentino.

La crisis de Farmacias del Dr. Ahorro escaló con fuerza en las últimas semanas y ya combina problemas financieros, cierre de sucursales y despidos masivos. La compañía, de capitales mexicanos y con más de dos décadas de presencia en la Argentina, presentó la declaración de cesación de pagos, acumula cheques rechazados por más de $20 millones y avanzó con un ajuste operativo que incluyó el cierre de al menos 10 locales y la desvinculación de alrededor de 90 trabajadores, tanto en la Ciudad de Buenos Aires como en el interior del país.

la firma, cuya razón social es Energía y Vida de Argentina SA, enfrenta una situación financiera crítica que mantiene paralizadas definiciones clave por la feria judicial. La cadena perdió el acceso al crédito comercial tras la emisión de cheques sin fondos, lo que llevó a que proveedores y droguerías exigieran pagos en efectivo o directamente cortaran el suministro de medicamentos, profundizando el desabastecimiento en las sucursales que aún siguen abiertas.

En el mercado farmacéutico ya se habla de un proceso de salida ordenada, que podría incluir la venta de activos, la transferencia de habilitaciones o, directamente, el abandono definitivo del negocio local.

Un modelo que nunca terminó de consolidarse

Farmacias del Dr. Ahorro desembarcó en la Argentina en 2002, en pleno auge de los medicamentos genéricos tras la sanción de la ley de prescripción por nombre del principio activo. La cadena pertenece al Grupo Fénix de México y fue impulsada por el empresario Xavier González Zirión, quien promovía un esquema basado en la compra de grandes volúmenes a un número reducido de laboratorios para competir principalmente por precio.

El modelo, exitoso en México, nunca logró replicarse plenamente en el mercado argentino. Entre las principales limitaciones aparecieron las restricciones regulatorias provinciales, la imposibilidad de expandirse en distritos clave como la provincia de Buenos Aires y una fuerte competencia con farmacias tradicionales y cadenas consolidadas. A diferencia de otros jugadores del sector, Dr. Ahorro tampoco operó con obras sociales ni prepagas, lo que acotó su base de clientes a un segmento altamente sensible a la caída del poder adquisitivo.

Con el correr de los años, la estructura comenzó a mostrar fisuras. En 2018 la compañía ya había abandonado el mercado chileno y, en los últimos ejercicios, la operación local dependió cada vez más del auxilio financiero desde México. La combinación de caída de ventas, aumento de costos fijos y pérdida de financiamiento terminó de tensar un negocio que nunca alcanzó la escala necesaria para absorber el shock.

Pixabay

Despidos, conflicto laboral y futuro incierto

El deterioro financiero impactó de lleno en el empleo. Desde mediados de diciembre comenzaron a llegar telegramas de despido en los que la empresa invocó “fuerza mayor y disminución de trabajo” y ofreció indemnizaciones reducidas, amparándose en el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo.

A esto se suman reclamos por salarios, aguinaldos y vacaciones impagas, sueldos abonados en cuotas e irregularidades en los aportes previsionales durante gran parte del año. En paralelo, el personal advierte sobre un proceso de vaciamiento operativo, reflejado en la falta de reposición de mercadería, estanterías cada vez más vacías y la ausencia de numerosas especialidades medicinales, una situación que también impactó en la facturación.

Mientras tanto, en el sector farmacéutico crecen las dudas sobre la viabilidad de la continuidad operativa de la compañía, en un contexto de caída generalizada en la venta de medicamentos. Según el Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos (SAFYB)las ventas de remedios se desplomaron 14% interanual, con un impacto particularmente fuerte en jubilados y pacientes crónicos, dos de los segmentos más sensibles del sistema de salud.

Desde el gremio advirtieron que la contracción del consumo se profundizó a lo largo de 2025 y que la baja se concentró en medicamentos bajo receta, una señal que genera preocupación por el incumplimiento de tratamientos médicos. En noviembre, el SAFYB midió además una caída del 9,7% respecto de octubre, lo que confirmó la persistencia del deterioro en la demanda.

El retroceso también fue relevado por consultoras privadas. De acuerdo con Scentia, en noviembre las ventas de farmacias cayeron 6,9% interanual, mientras que en el promedio de los últimos 12 meses la venta de medicamentos acumuló una contracción del 2,1% frente al período previo. En la misma línea, la CAME informó que las ventas en farmacias se desplomaron 9,1% mensual, reflejando la debilidad del consumo incluso en productos esenciales.

El escenario golpea con mayor fuerza a las cadenas que operan con márgenes reducidos y alto volumen, un esquema que pierde sustentabilidad cuando el consumo se retrae y los costos fijos se mantienen elevados. En ese marco, el caso de Farmacias del Dr. Ahorro aparece como una señal de alerta para todo el sector.